sábado, 13 de junio de 2015

La casta de los Metabarones, Alejandro Jodorowsky y Juan Gimenez

Título: La casta de los metabarones
Autor: Alejandro Jodorowsky y Juan Giménez
ISBN: 
9788439720850
Editorial: LITERATURA RANDOM HOUSE
Páginas: 576
Año 1ª publicación: 1998-2003
Género: Novela gráfica, Ciencia Ficción

Valoración: ★★★

De la imaginación del polifacético artista Alejandro Jodorowsky e ilustrada por el maestro Juan Giménez, nos llega la trágica y dramática leyenda de los Metabarones. Esta serie nos muestra un mundo donde la fantasía y la ciencia ficción se mezclan para construir el escenario perfecto para un épico relato de parricidio, destino, incesto y sangre, en la más pura tradición de las tragedias griegas. La casta de los Metabarones cuenta la leyenda de Othon, Aghnar, Cabeza de Hierro, Aghora y el Metabarón in Nombre, cinco generaciones de guerreros condenados a ser deformados o heridos por el padre que los ha de entrenar (y les ha de emplazar la parte dañada con un implante cibernético), del mismo modo que están condenados a matar a su padre como la prueba ritual necesaria para convertirse en el nuevo Metabarón, rey y mercenario. Este linaje de guerreros invencibles vive en un planeta que encierra un gran secreto: la epifita, una sustancia capaz de despojar de gravedad a cualquier objeto, por grande que sea. Un accidente desencadena los acontecimientos, y el secreto habrá de ser vendido al imperio. Brutales ritos de iniciación, actitudes moralmente más que discutibles y multitud de subtramas desfilarán ante nuestros ojos mientras disfrutamos de las fantásticas recreaciones de Juan Giménez, que se superponen a los delirios metafísicos de su guionista para deleitarnos con su buen hacer.


La casta de los Metabarones, originalmente publicado en 8 tomos en Francia de la mano de Les humanoides asociées entre 1998 y 2003, se ha convertido en todo un referente de la Ciencia Ficción del cómic europeo.

Una de las cosas que hace tan especial esta famosa saga es que sigue una corriente de la ciencia ficción más fantástica y evasiva, lejos de la tendencia actual que suele centrarse en caracterizar nuestra época de manera tecnológica o virtual. Se trata de una Space Opera llena de misticismo y planetas y seres imposibles.


Originalmente, el último Metabarón es un personaje secundario de la saga El Incal (Jodorowsky &  Moebius) y la Casta es la historia de su árbol genealógico.

Los Castaka son unos guerreros temibles que se rigen por el código del Bushitaka, un protocolo físico y mental que les adiestra en la senda de la batalla pero también les enseña a ser honorables y apasionados. Originalmente viven en Mármola, planeta cuna de la epifita, una sustancia anti gravitatoria. En cuanto el Imperio se entera de la existencia de la epifita, dicha sustancia se convierte en su objeto del deseo e invaden el planeta de Othon el tatarabuelo, dando inicio así a la historia de la casta de los Metabarones.

Página de La casta de los Metabarones
A lo largo de los 8 tomos vemos como la tradición que siguen los Metabarones va tomando forma, hasta adoptar finalmente una serie de reglas que originalmente parten  del Bushitaka. Un Metabarón nace y se le adiestra para serlo. Una prueba que tiene que pasar después de la primera parte de su adiestramiento es someterse a una mutilación física, que luego recupera con injertos tecnológicos.  La prueba final es derrocar a su progenitor con el fin de ocupar su puesto, pues no puede haber más de un Metabarón en el universo. La finalidad de todo este duro adiestramiento es conseguir al guerrero perfecto capaz de resistir tanto el dolor físico como psicológico, consiguiendo de esta manera un arma definitiva, más que un guerrero.

Cada tomo cuenta la historia de uno de los miembros de la familia, comenzando por el tatarabuelo, pasando por los bisabuelos, abuelos, padres y finalmente el último Metabaron. De forma que encontramos el mismo patrón en cada número: asistimos al nacimiento del siguiente Metabarón, al derrocamiento de su padre y a cómo conoce a la madre del próximo hijo, pero lejos de parecer repetitivo, Jodorowski se las ingenia para ir añadiendo elementos cada vez más complicados y difíciles de resolver, de manera que esos momentos inevitables se convierten en muy esperados para ver de qué forma se solventarán.

Además de los miembros de la casta, dos personajes clave son Lothar y Tonto, los fieles sirvientes del último Metabarón, pues es Tonto quien le cuenta a Lothar la historia de la familia de su amo. La aparición de estos simpáticos robots otorga un punto de humor y refresco entre actos.

Tonto y Lothar
El encargado del guión es Jodorowski, y se nota. Todo el mundo conoce su proyecto fallido de llevar al cine Dune y algunas de sus obras están fuertemente influenciadas por esto. Que haya reciclado y renovado muchas de sus ideas para la película nos hace encontrar bastantes paralelismos en La Casta de los Metabarones. Claros ejemplos podrían ser las “monjas-putas” Shabda-Oud, que irremediablemente recuerdan a una versión morbosa y decadente de las brujas Benne Gesserit, o la existencia de una materia terriblemente codiciada, la epifita en el Universo de Jodorowski y la melange en el de Frank Herbert.

Ilustración de Juan Gimenez
Un aspecto a resaltar es que Jodorowski concibió su obra al estilo de los dramas griegos clásicos. La casta de los Metabarones es una epopeya grandilocuente que ensalza la figura de héroes imposibles y cuyos personajes exageran al máximo sus sentimientos, llegando a límites impensables dentro de nuestra sociedad y ética. Lo que Jodorowski buscaba con esto era renovar algunos de los síndromes más conocidos como el de Edipo y a su vez romper tabúes que, según él, dentro de una sociedad avanza y con poder para “normalizarlos” dejarían de serlo. Un ejemplo es la tecnificación a la que se somete Cabeza de Hierro, el abuelo, o la barbaridad que comete Aghora, el padre-madre.

Por otro lado el apartado gráfico es impecable. Juan Giménez concibe un Universo futurista a la vez que se inspira en elementos clásicos para caracterizar su labor. Mientras por una parte encontramos escenarios y principios reconocibles, por otra tiene un exotismo que le da ese toque de universo ajeno. La colorización y el estilo son estupendos y dotan a la obra de una personalidad apabullante.

La edición integral española recopila los 8 tomos en uno y cuenta con unas páginas extra que incluyen una mini-historieta de los orígenes de la casta y declaraciones de los autores que resultan muy interesantes después de haber leído la saga.

Por separado, cada número de La casta de los Metabarones puede parecer una frikada sin sentido, pero al terminar el conjunto la sensación es la de haber leído una obra muy especial y con carácter propio.
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My rating: 5 of 5 stars

Una epopeya galáctica. Desde el primer momento me pareció que era una especie de biblia friki, y no me equivocaba. La labor imaginativa de Jodorowski es impresionante y las ilustraciones son impecables. Eso sí, y esto no tiene por qué ser malo, no vais a encontrar nada más friki en todo el planeta XDDD

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